Precio de un certificado de eficiencia energética

Últimamente se escucha mucho acerca de los certificados energéticos, y es que ahora mismo son esenciales para alquilar o vender una vivienda y se cree que en el futuro vayan a ser indispensables simplemente para tenerlas, por lo que si queréis ver un ejemplo de CEE os lo dejamos aquí. Sea cual sea el caso la realidad actual sigue siendo que es un documento muy importante para reformar, revalorizar, vender o alquilar tu inmueble.

En esta página vamos a hablar acerca del precio de éstos documentos y de los factores que juegan un rol a la hora de variar su precio.

Precio oficial de los certificados energéticos

Los actuales precios oficiales de los certificados energéticos fueron publicados en 2013, en el Boletín Oficial del Estado. Los precios planteados en esta página no se han cumplido en ningún momento debido a la guerra de precios presente en el mercado de certificados de eficiencia energética. En este caso, la competencia ha favorecido a los consumidores, dado que estos precios oficiales están muy lejos de los precios reales que nosotros cobramos, que son mucho más baratos.

El Boletín oficial del Estado que regulaba los precios hablaba de exagerados precios de entre 180 y 600€ por certificado, pero la realidad es que los precios rara vez superan los 100€.

Las razones por la que los precios varían las vemos a continuación:

Comunidad Autónoma

El precio del certificado energético está compuesto de: precio del servicio + IVA + tasa de registro.

La tasa de registro varía en cada Comunidad Autónoma, existiendo comunidades sin tasa de registro y otras en las que la tasa puede superar los 50€ o 60€. La empresa certificadora debe repercutir esta tasa al cliente porque no es parte de su beneficio, sino que lo abonará a la consejería de industria de su comunidad autónoma para hacer efectivo el registro oficial.

Precisión

Una parte clave para decidir el precio de los certificados en el mercado actual es el grado de precisión. ¿A qué nos referimos con esto? Nos referimos al grado de minuciosidad y detenimiento puesto en el proceso para obtener el certificado, que cabe señalar que no por ser más preciso nos va a ser más beneficioso.

Los certificados pueden ser tan precisos como el cliente quiera, pero normalmente el mayor grado de precisión conlleva unos precios que, a no ser que esa precisión sea necesaria para conseguir una subvención en fincas o inmuebles muy muy grandes, acaba inflándose demasiado para un cliente que lo único que quiere es conseguir un certificado energético de su vivienda.

Tipo de inmueble

El tipo de inmueble importa mucho, y es que las características de los pisos son más fáciles de medir porque muchas veces siguen patrones muy similares que facilitan medir parámetros e incluso saberlos ya de antemano. 

Las casas individuales y los chalets no disfrutan de esta ventaja, de hecho más que no contar con este factor como ventaja o como punto neutro es más bien una desventaja, y es que éstas presentan un factor de variabilidad muy grande, por lo que requieren de pruebas más exhaustivas y de mayor recopilación de datos. Dejando de hablar de viviendas tenemos los otros inmuebles más comunes: Naves y locales. Cabe destacar que los locales aunque suelen ser más pequeños que algunas viviendas son más caros en comparación, y es que se deben de medir otros parámetros de cara al público.

Tamaño del inmueble

Por supuesto, el tamaño es un factor importante como pocos, y es que una vivienda pequeña es, por ejemplo, más fácil de calentar, requiere menos recursos para ello y en ella es mucho más fácil dilucidar por qué partes de la vivienda se pierde el calor. Los inmuebles más grandes tienen más factores a considerar y en una escala mucho mayor, por lo que llevan más tiempo de planificar y analizar y por ende una inversión mayor.

Una distinción importante que cabe hacerse con respecto al tamaño del inmueble es la de la superficie útil o habitable y la superficie construida. La superficie construida es aquella que está dentro del perímetro de la vivienda, mientras que la útil es aquella que podemos pisar dentro de casa, que incluye el espacio que ocuparían armarios, muebles y camas, pero no pilares y que cuenta con la altura libre mínima.

La superficie que consta en el catastro de una vivienda es la construida, mientras que la relevante a la hora de hacer el certificado energético es la útil o habitable, por lo que la relevante en nuestro caso es la última.

Empresa contratada

Como ya hemos visto hay muchos factores que cambian el precio del certificado, pero este es quizá el más importante de todos, ya que de él depende directamente todo el resto del proceso y su medición.

Cada empresa fija libremente sus precios en función de sus costes y su margen de beneficios. Nosotros al ser una empresa con procesos altamente automatizados y trabajar con un gran volumen de certificados al mes podemos garantizar máxima calidad y buenos precios.

Competencia

Es habitual notar una gran diferencia entre poblaciones en las que apenas hay profesionales certificadores y otras en las que hay un gran número para cubrir la zona, y es que la media del precio de los certificados cambia significativamente.

Por ejemplo: La diferencia entre los precios medios de Madrid y Soria es bastante elevada. Mientras que Soria presenta precios mayores, en la capital española la gran competencia hace que los precios sean más reducidos.

Recomendamos que a la hora de hacer certificados energéticos se considere antes de nada su propósito, y es que es muy importante considerar para qué lo queremos antes de hacerlo, ya que quizá nos interese un certificado energético poco preciso y barato si lo único que queremos es poder vender o alquilar la vivienda con rapidez. También aconsejamos lo mismo en caso de querer optar a ayudas económicas.

Si quieres contratar con nosotros los certificados de eficiencia energética, nuestros profesionales te garantizarán un proceso rápido, de calidad, y ajustado en costes.